Contestador Automático
Hoy cuando vine de la facultad, como de costumbre, revisé el contestador automático del telefono de mi casa y ho! sorpresa en el se citaba el siguiente mensaje.
hola?… hola Marta?… bueno habla Rosa de… la dueña del departamento de Sandz Peña… bueno mirá… heee… yo estuve hablando con tu secretaria y la boletas me gustaría que se las lea Ruben… heee… o llamame y a ver como hacemos, porque viste yo quiero tener las boletas… gracias… heee… hasta luego… Truck. Tutututu.
Claramente mi casa no es ninguna inmobiliaria, no hay ninguna secretaria y ninguna persona posee el nombre Marta. Nuestra señora Rosa marco equivocadamente mi teléfono y produjo este monólogo bastante particular. Se ve que el marido, Rubén, metió presión porque quería leer las boletas y ella hizo este llamado, a la supuesta casa de Marta hostigándola porque viste… ella quiere tener las boletas. Si después puedo hacerles escuchar el mensaje notarán que esa es la parte mas graciosa del mismo.
Obviamente si el mensaje hubiera sido escuchado por Marta no causaría ningún tipo de gracia, como mucho algún tipo de molestia porque parece de aquellas clásicas clientes pesadas que no te dejan en paz. Pero si tenemos en cuenta que yo llego de la facultad y escucho un mensaje para una supuesta Marta (que se podría haber llamado de mil formas diferentes, pero no, se llamó Marta) que es presionada por doña Rosa y que tiene un esposo llamado Rubén la cosa cambia completamente, ni hablar del enfasis que le puso Rosa al tema de la boletas, porque viste yo quiero tener las boletas.
Creado por "Napue". octubre 24, 2007 en Ocio.
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