El cielo / Los sueños

Una noche de verano, el grupo estaba reunido en la plaza. Era ya medianoche y el día se les había pasado volando. Mientras algunos admiraban el cielo y las estrellas, otros estaban empezando a sentir el cansancio y proponían la huida a sus casas. Y eso fue lo que llevó a Nahuel a pensar y filosofar.

“El cielo es un sueño, un sueño interminable. Cuando uno muere, en realidad se queda dormido por la eternidad de los días”. La idea asombró a los presentes, que miraron a Nahuel como si de un loco se tratara. Pero después de unos segundos todos sintieron un escalofrío y asintieron: “Es verdad, tenés razón”. “Cuando soñamos, siempre nos imaginamos estando en distintos lugares con distintas personas. Eso es el cielo. Imaginamos estar con Dios, con los santos y con gente que, tal vez, sus corazones ya dejaron de latir. Y nos imaginamos estando en el cielo, o tal vez en cualquier otro lugar.”.

La idea cada vez cerraba más. ¿Acaso estaba en lo correcto Nahuel, comparando el paraíso con un sueño? “El cielo es el lugar en el que siempre deseamos estar, nuestra meta, nuestro ideal. ¿No son también eso los sueños?”. “Pero… si la muerte, y por ende el cielo, son los sueños… ¿Entonces que es la vida?” Preguntó Facundo dubitativo.

“La vida…”, Dijo Mauro,” La vida es un insomnio muy largo, en el cual tenemos que esforzarnos y tratar de mezclar nuestras metas con la realidad para tratar de estar mejor y llegar a cumplir lo que soñamos, para que así nuestra vida se parezca cada vez más a lo que deseamos, el cielo.”

Y así se pasó la noche, y comenzó un nuevo día. Un día más de vida para tratar de cumplir nuestros deseos, o un día menos de espera para soñar eternamente.

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