Palabras mayores
Solo palabras.
No nos decíamos nada delicado, yo no hablaba de su grave enfermedad y ella no me preguntaba como seguir, luchando, viviendo,sufriendo… eran solo palabras cotidianas, sin embargo cada cosa era dicha con el tono de una revelación, como si el hecho de hablar, de decir cualquier frase abriera peligrosamente, en si mismo, la posibilidad de herirnos.
Solo eran palabras simples, lo profundo, lo imaginable, lo dejábamos cuando tuvieras mas fuerzas, para cuando pudiéramos hablar del futuro
sin tocar nuestra propia zona minada.
Íntimamente sabíamos que ambos luchábamos todos los días por no condenarnos, internarnos en esa muerte absurda que significa la vida sin deseo.
Para Alicia:
Ella es sobretodo una presencia, una carga energética en el aire, un ancla que, por alguna razón , impedía que mi barco zarpara definitivamente y se perdiera en la infinitud de un abismo.
se me fue colando como se cuela la humedad en el cuerpo. cuando quedaba solo en la casa me daba cuenta de que algo en la composición de mi organismo había cambiado. estaba el dolor, el desasosiego, pero también estaba ella, yendo y viniendo.
aun hoy , su presencia junta todas mis moléculas, tal vez para decirle un “te amo”, con la pasión del ayer.
Ahora que puedo:
Después de tanto tiempo adormecido por el dolor,
ahora que por momentos puedo, recuerdo esas tardes
que íbamos a las plazas, con el sol tibio sobre las espaldas, contemplando
lo que siempre estuvo allí, y nunca quizás habíamos visto,
recuerdo como se recuerdan las primeras cosas, con ese condimento
épico que en el momento no tienen, pero que después, con el tiempo
visto desde una esquina de la historia van adquiriendo.
los recuerdo tan intensamente ahora que puedo…
que puedo hacer un collar con las cuentas de mi vida y
hasta rezarlas en este rosario que ahora desenredo.
Julio C. Erran.
Muchas gracias.
Posteado por "Napue". Agosto 16, 2010 en Literatura.
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